Si existe una actividad motociclista que ejercite con igual intensidad, mente y el cuerpo, esa es la de "fuera de carretera" u "off-road". Dentro de ella, el "todo terreno" o enduro, proporciona al motociclista una sensación de libertad e improvisación que, unido a la técnica del pilotaje, lo eleva a la categoría de arte... Un arte que se desarrolla en íntimo contacto con la naturaleza, la cuna de nuestra procedencia.